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jueves, 26 de junio de 2008

Erase un jueves

Era 13 de noviembre de 2003 y como todos los jueves, nos probábamos la ropa, veíamos cual nos sentaba mejor, nos maquillábamos, tomábamos unas copitas que yo misma preparaba con vodka y naranja, las proporciones no las dominaba pero terminaba siendo mitad del vaso con vodka y un tercio de lo que restaba de jugo de naranja pero salíamos felices.
Como era invierno así nos preparábamos para afrontar el frío, demás esta decir que llevábamos nuestros abrigos. Esa noche a Sofy no le motivaba salir por lo que solo fuimos Nuria y yo.
Sofía y Nuria fueron compañeras de facultad en Argentina, fuimos a Madrid juntas, donde compartimos piso, facultad y muchas historias.
Así es como felices Nuria y yo nos dirigíamos a nuestra cita de todos los jueves por la noche. De Vicálvaro a Sol, en sólo 45 minutos por el metro de Madrid, para luego hacer fila y entrar al Palacio Gaviria. Y bueno, somos guiris y íbamos a fiestas y discotecas de guiris. Nuria estaba empezando a noviar con un alemán, con el que todavía continua, nos íbamos a encontrar adentro, el muchacho había dicho que iba a ir con unos amigos también erasmus.
Cuando finalmente entramos al lugar, nos colocamos los cartelitos correspondientes a nuestro país y empezamos la búsqueda, que en verdad no nos llevó mucho tiempo porque al alemán le gustaba la música latina, con lo cual sabíamos en que salón iba a estar. Lo acompañaban 3 chicos más, dos italianos y un francés (eso decía, después me enteré que era una verdad a medias).
Y ahí estaba, con ese aire de pichoncito abandonado... Ahí mismo llamó mi atención. Nuria se puso al lado del alemán y yo me posicione entre medio del italiano y del francés. El otro tano estaba bailando y tomando como loco, entre estas dos torres (los dos tienen una buena estatura, aunque el italiano era más alto) que no se movían me sentía más cómoda.
Después de un largo rato ya me estaba empezando a embolar porque ninguno de los dos siquiera me hablaba. Recuerdo que me acerco a mi amiga y le digo: "Estos dos son realmente aburridos, no dicen nada!" y ella me contesta " El francés no deja de mirarte", la verdad es que pensé que era mentira para que no rompiera la paciencia para irnos.
Me quedé para entonces como un rabanito entre los dos. Relojeando de vez en cuando al francés. No crean que no intenté el tema de conversación pero sólo era monosilábico.
Luego los italianos se fueron y quedamos, mi amiga, el alemán, el francés y yo... Finalmente llegó la hora de irnos. Y ahí sucedió el milagro, el francés dijo algo mientras bajábamos las escaleras para buscar nuestros abrigos que estaban en el guardarropas. Y así entablamos un conversación.
Como todavía no eran las 6 y por lo tanto no funcionaba el metro, como todos los jóvenes que no estábamos en un piso en el centro de Madrid, nos fuimos para Cibeles para tomar los búhos. A dos manzanas del Palacio, como todo caballero, el alemán se despidió de Nuria sin el menor amague de acompañarla hasta el búho, entonces quedamos los tres, pero recuerdo que la conversación era solo entre nosotros dos y de vez en cuando Nuria metía algún bocado.
Llegamos a Cibeles y nos sentamos en unos bancos, ya que teníamos que esperar media hora nuestros respectivos búhos. Continuamos hablando hasta que unos belgas que lo conocían vinieron a cortar con nuestra charla. Y así se pasó la media hora de espera, al momento de despedirnos un "hasta luego", saludos y cada uno por su lado.


EL LELO, EL NABO NO ME PIDIÓ EL TELÉFONO!!!!!!!!!!!!!!!!











5 comentarios:

Mariano dijo...

Debo reconocer que me sorprenden las declaraciones sobre el consumo de Vodka... bonita manera de afrontar el frío !!!
Acaso, No escuchaste hablar de las abrigos y las bufandas???

Mariano dijo...

Debo reconocer que me gustaría escuchar/leer la otra versión...

Samabuai dijo...

Claro, que usabamos los abrigos y bufandas pero no alcanzaban!!!!
La otra versión te aseguro que es muuuuucho más azucarada. El punto es: NO ME PIDIÓ EL TELÉFONO!!!

Costarossa dijo...

Espera, ¿pero qué pinta aquí el francés? ¿Él no era español? :) Digo, tu novio.

¡Qué curioso, también eras una estudiante de Erasmus! :)

Samabuai dijo...

Al cominezo de la entrada digo que era una verdad a medias lo de ser francés, él nació efectivamente en españa pero con menos de un año los padres se fueron a Paris, donde estuvo viviendo hasta que fue de erasmus a Madrid.
Como yo soy sudamericana nos llaman invitados o algo por el estilo, sólo los europeos son erasmus...